Agosto 22 de 2016

Con el fin de abrir un espacio de análisis e intercambio sobre el nuevo escenario de la descentralización y el rol de los gobiernos locales y su relación con la minería en el Perú, la Federación Canadiense de Municipalidades (FCM) y el Gobierno de Canadá realizaron un evento sobre “Descentralización, Gobiernos Locales y Minería en Perú”, el pasado 18 de agosto. Al evento asistieron un total de 78 personas y entre los invitados se encontraron la Embajadora canadiense Gwyneth Kutz, el director del programa CISAL, Christopher Yeomans, el Congresista por el departamento del Cusco, Wilbert Rozas, un ex alcalde canadiense de Thompson, Manitoba, Tim Johnston, alcaldes y representantes de gobierno de las regiones aliadas del programa CISAL en Colombia y en Perú, el vice presidente de la REMURPE, Jorge Luis Urquía, el director ejecutivo de Provías, Alexei Oblitas, entre otros aliados del gobierno Nacional peruano.

«Más de 70 personas intercambiaron ideas y dialogaron sobre el nuevo escenario de la descentralización en el Perú, tan solo un par de semanas después de posesionado el nuevo gobierno. Esto, permitió demostrar el rol del liderazgo del Gobierno canadiense y de la Federación Canadiense de Municipalidades, a través de su programa CISAL, en el fortalecimiento del sector municipal en Perú y Colombia» comentó Christopher Yeomans, director del programa CISAL.

Este fue el primer espacio de diálogo de una serie de eventos que se realizarán en el marco del programa para contribuir en el fortalecimiento del sector municipal en Colombia y en Perú.

Al final del evento y luego del III Congreso de Relaciones Comunitarias, se realizó un taller de cierre con los aliados de los gobiernos locales del programa CISAL, entre los que se encontraban alcaldes y representantes de gobierno de Colombia y Perú. En el taller se buscó sistematizar los aprendizajes del evento en la Embajada y del Congreso y entre los aportes que brindaron los asistentes fue que el diálogo constructivo es el medio más efectivo para poder desarrollar una relación fluida con la industria extractiva. Además, se discutió el valor que tiene que estos espacios de diálogo sean multi-actor, considerando la importancia de otros actores que también van más allá de lo local. Se recalcó la importancia de promover una cultura de planificación para que se pueda gestionar de la mano de la industria extractiva y enmarcados en planes de orientación estratégica que impacten sobre el desarrollo local, para evitar de esta manera financiar obras inconexas, contribuir e impulsar cadenas de valor y promover servicios que aliente también una lógica de diversificación productiva.