Los Wayuu representan casi el 20% de la población indígena de Colombia y se estima que hay alrededor de 34 resguardos indígenas en La Guajira. En colaboración con la Universidad de La Guajira, el Proyecto CISAL, impulsó la primera fase de diseño y construcción de los Planes de Vida de dos resguardos Wayuu en los municipios de Barrancas y Hatonuevo. Este ejercicio piloto busca desarrollar una metodología de diseño en la construcción de Planes de Vida para que luego pueda ser replicada en otros resguardos de la región.

En la última semana de noviembre, la Universidad de La Guajira, el Proyecto CISAL y dos expertos municipalistas canadienses acompañaron una misión de socialización a los resguardos el Zahíno (Barrancas) y El Cerro (Hatonuevo) para establecer una forma de trabajo coordinada e iniciar una relación basada en la confianza con las comunidades. Peigi Wilson, indígena y defensora de las Primeras Naciones en Canadá, con experiencia en relacionamiento y construcción de planes para comunidades indígenas en entornos mineros, busca aportar con su conocimiento en el proceso de fortalecimiento de las capacidades de las comunidades de La Guajira.

Los Planes de Vida buscan ser una herramienta de gestión que articule y ayude a coordinar a los distintos actores del territorio, incluida la empresa minera, para buscar alternativas y soluciones a las principales problemáticas y oportunidades de los resguardos. Finalmente, se espera tener los Planes de Vida para junio de 2019.

¿Qué es un Plan de Vida?

Un Plan de Vida es un instrumento de política y gobierno, construido de manera participativa, que muestra la situación actual de una comunidad indígena y el orden deseado o el futuro esperado. Un Plan de Vida incluye la visión, el diagnóstico, el listado de retos y problemas, y el planteamiento de soluciones, proyectos y cronograma.