Conversamos con Ana Leticia Sepúlveda, una emprendedora del municipio de Cañasgordas, Antioquia. Doña Leti es usuaria del Fondo CISAL y durante el último año recibió asistencia técnica y unos equipos para fortalecer su unidad de negocio: una microempresa de arepas antioqueñas.

¿Quién es Doña Leti y cómo comenzó todo?

Mi nombre es Ana Leticia Sepúlveda y el nombre de mi empresa es Productos Leti. Antes era Arepas Leti, pero ahora se llama Productos Leti, porque quiero ofrecer varios productos como tamales, arepas de queso y más. Yo tenía mi negocito al lado de la carretera, pero todo comenzó hace más de dos años cuando escuchamos del Fondo CISAL en la emisora y le dije a mi esposo que quería inscribirme como participante, porque eso le podía ayudar a despegar a mi negocio de arepas.

Como yo no estudié el bachillerato, le dije a una hija que me acompañara en el proceso. Se inscribieron 165 proyectos y entre los diez seleccionados, estaba Productos Leti. Yo me sentí muy afortunada y desde ese momento todo ha cambiado.

¿Cuál es el cambio más importante luego de ser usuaria del Fondo CISAL?

En este momento estamos produciendo 150 kilos al día, o 260 – 280 paquetes de arepas que se venden cada día. Todos los días vendemos lo que producimos, entonces es un negocio que se mueve a diario. Antes hacíamos 150 paquetes, entonces hemos casi duplicado la producción y ahora tenemos clientes nuevos y muchas más manos ayudando en el negocio.

Económicamente hemos avanzado muchísimo. Mi esposo vivía en Medellín porque allá trabajaba. Ahora, él se regresó a trabajar con Productos Leti, tenemos casa propia y estamos toda la familia unida trabajando por nuestro negocio. El cambio fue radical.

¿Cómo se ve dentro de cinco años? ¿Cómo visualiza su negocio de Productos Leti?

Quiero terminar mi bachiller, por un lado. Pero visualizo mi negocio con muchos más empleados, con mis hijas a cargo. Porque este negocio es para mis hijas, para que tengan con qué vivir y puedan brindar mejores oportunidades a sus hijos.

Hoy tenemos a 7 empleados, pero podemos seguir creciendo. Por eso, seguimos participando en capacitaciones, porque queremos seguir aprendiendo. Y lo que más me gusta es aprender de los demás empresarios del municipio que están en el proceso del Fondo CISAL, por ejemplo, de los empresarios que hacen pulpa, café, panela.

Finalmente, el Fondo CISAL lo ha hecho grande a uno, las capacitaciones y el apoyo que le dan para que el negocio de uno despegue lo ha hecho a uno: una mejor persona.