A raíz de la crisis socioambiental, en el Occidente de Antioquia había un ambiente de desconfianza entre los gobiernos locales, la empresa minera y las comunidades. Con el proyecto CISAL, se emprendieron estrategias para promover un proceso de fortalecimiento institucional y una cultura de la planeación participativa que preparara el camino para el desarrollo sostenible de la región.

La Mesa de Coordinación Regional del Occidente de Antioquia es un espacio de articulación entre los gobiernos locales, la empresa privada, el gobierno departamental y las instituciones públicas. Es un ejercicio de comunicación entre distintas entidades para buscar soluciones estratégicas a problemas regionales. La Mesa ha funcionado para abrir puentes de comunicación entre los actores locales y regionales, públicos y privados. Por ejemplo, la articulación de las municipalidades con la empresa Continental Gold ha llevado a la inversión de proyectos que promueven cadenas de valor como el café y la caña panelera, a la inversión en desarrollo humano y a la creación de empleo en la región.

También se diseñaron espacios de intercambio y colaboración, como el Viaje de Estudio a Red Lake, Ontario, donde se conoció el modelo de diálogo de una municipalidad canadiense con una empresa minera. Dicha experiencia transformó la percepción de los alcaldes sobre el aporte de la minería en el desarrollo sostenible de los territorios y creó las condiciones para mejorar la articulación interinstitucional, la participación ciudadana y el desarrollo comunitario.

Por otro lado, el ejercicio de la planeación del desarrollo económico local permitió incluir la participación de los sectores comunitarios, la sociedad civil, la academia y las instituciones públicas y privadas de los municipios y la región. El resultado fue un Plan de Desarrollo Económico Local por municipio, que sirve como herramienta estratégica de gestión a largo plazo y que se convirtió en una política pública a 10 años en Buriticá, Cañasgordas, Frontino y Santa Fe de Antioquia.

Por último, los ejercicios de diálogo local como las Mesas Multi-actor promovieron la articulación entre instituciones locales y departamentales y, adicional a esto, contribuyeron a la transformación de conflictos relacionados con la minería informal, por ejemplo, en Santa Fe de Antioquia donde se certificaron y capacitaron mineros informales.